La World Cup de patinaje artístico cerró una edición memorable para la delegación española, que volvió a demostrar la solidez de su cantera y el crecimiento sostenido de sus categorías superiores. Entre las pruebas de libre y solo danza, España acumuló medallas en prácticamente todas las franjas de edad, destacando los éxitos en Alevín e Infantil, con 4 oros, 2 platas y 3 bronces. Además de las actuaciones de enorme nivel en Junior y Juvenil, donde los patinadores nacionales se situaron entre los mejores especialistas del mundo
Botín de medallas del Conjunto español Alevines, infantiles, cadetes, juniors y juveniles
El torneo dejó claro desde el inicio que la base española atraviesa un momento excepcional. En las categorías Alevín e Infantil, los patinadores nacionales dominaron con autoridad, sumando un total de nueve medallas y confirmando el potencial de una generación que ya compite con madurez técnica y expresiva. La gran protagonista fue Daniela González, del Piera, que firmó un doblete con oro en libre y plata en solo danza, consolidándose como una de las figuras emergentes del patinaje español.

En Alevín solo danza, Gael Fernández, del Gondomar, se proclamó campeón con una actuación sólida y muy celebrada, mientras que Francisco Cueto añadió un bronce que completó el éxito español en la modalidad. En categoría femenina, González volvió a subir al podio con una plata muy disputada. La prueba de libre dejó otro pleno nacional, además del oro de González, Fernández sumó una plata y Marc Lloveras se colgó el bronce, certificando el dominio español en la categoría.
La categoría Infantil mantuvo el nivel competitivo con dos nuevos oros. Hugo Díaz se impuso en solo danza con una ejecución precisa y elegante, mientras que Marçal Viñolas hizo lo propio en libre, completando una jornada que confirmó el excelente estado de forma de los patinadores más jóvenes.

El protagonismo español continuó en las categorías Junior, donde los resultados adquirieron un valor aún mayor por el nivel internacional de los participantes. Fidel Bopa firmó una brillante medalla de plata tras un programa de enorme dificultad, situándose entre los mejores del mundo. A su estela, Jimena Cervera se colgó un bronce muy trabajado, mientras que Judit Sallent alcanzó una meritoria quinta posición. La remontada de Carlota Climent, que pasó de la decimoquinta a la séptima plaza, fue una de las grandes historias del campeonato, mientras que Julia Rodríguez cerró su participación en la decimoctava posición.
En Juvenil, España volvió a subirse a lo más alto del podio gracias a la actuación de Izan M. Trejo, que conquistó el oro con un programa impecable y una madurez competitiva que sorprendió al panel internacional. Su triunfo refuerza la proyección de una categoría que ya empieza a alimentar a la élite nacional.
La cosecha española se completó con el bronce de Gerard Turro en categoría Cadete, un resultado que confirma la amplitud del talento nacional y la capacidad de los patinadores españoles para competir en todas las franjas de edad con garantías de éxito.
El balance final de la World Cup deja un mensaje claro. España no solo mantiene su presencia en el panorama internacional, sino que la amplía con una cantera sólida, un grupo Junior en plena consolidación y una categoría Juvenil que ya empieza a reclamar protagonismo. La suma de resultados, medallas y remontadas confirma que el patinaje artístico español atraviesa uno de los momentos más prometedores de su historia reciente.
Fotografía: @Real Federación Española de Patinaje.