La Federación de Baloncesto de Madrid celebró un emotivo homenaje a las selecciones masculina y femenina que representaron a la comunidad en el Campeonato de España de Minibasket, donde conquistaron dos medallas y dejaron una imagen de unión, talento y alegría. El acto, que tuvo lugar en el Museo FEB, reunió a jugadores, jugadoras, técnicos y directivos en una jornada que combinó recuerdos, reconocimiento y un mensaje que ya forma parte de la identidad de esta generación
Los chicos y chicas revivieron la Semana Santa Si sonríes, juegas mejor
El presidente de la FBM, Santos Moraga, abrió el acto recordando la esencia que había guiado a los equipos durante el campeonato: “Si sonríes, juegas mejor”. Moraga felicitó a ambos grupos por su rendimiento y les animó a seguir trabajando con la misma ilusión en las categorías que les esperan: infantil, cadete y júnior.
El homenaje contó con la presencia de los vicepresidentes Miguel Ángel Garmendia y Raúl Yusta, además de José María Silva, coordinador de selecciones autonómicas, y Borja Castejón, director técnico. Castejón destacó que el objetivo del encuentro era “volver a vernos y reconocer el trabajo de todos, técnicos y jugadores”, subrayando que el éxito no residía solo en las medallas, sino en el proceso compartido. Invitó a los jóvenes a seguir creciendo en sus clubes para “volver a estar aquí dentro de dos años”.
Silva puso en valor el largo recorrido que culminó en las medallas de Salou: “No os doy las gracias por hoy, sino por todo el proceso”. Recordó que el programa de selecciones es ambicioso y está diseñado para ofrecer las mejores condiciones posibles, pero que el verdadero mérito pertenecía a los jugadores y jugadoras que se habían esforzado durante meses. También insistió en que lo más valioso no eran los resultados, sino “las amistades, las sensaciones y las vivencias”.
La seleccionadora femenina, María Márquez, destacó la unión del grupo que conquistó el oro: “Más allá del campeonato, siguen quedando, siguen viendo sus partidos… siguen siendo un equipo”. En la selección masculina, tercera de España, el seleccionador Alberto Andrés subrayó que la cohesión venía de lejos: “Gracias al trabajo de la federación se conocen desde benjamín, y ahí empieza a crearse esa piña”.
Uno de los momentos más especiales del homenaje fue la visita guiada al Museo FEB, donde los jóvenes recorrieron la historia del baloncesto español, observaron trofeos icónicos y descubrieron referentes que hoy brillan en la ACB o incluso en la NBA. Para muchos, fue una experiencia inspiradora que reforzó su vínculo con el deporte y con la tradición del baloncesto madrileño.
El acto concluyó en un ambiente festivo, con fotografías, vídeos y un catering que permitió a todos compartir anécdotas y revivir los mejores momentos del campeonato. La FBM volvió a demostrar que su proyecto de selecciones no solo forma jugadores, sino personas, y que el éxito del Planeta Mini fue solo el primer capítulo de un camino que promete muchas más alegrías.
Fotografía: @Oscar.