El Campus de la Federación Madrileña de Balonmano convirtió Tarazona (Zaragoza) en el epicentro del balonmano formativo durante la semana del 28 de junio al 4 de julio, en una edición marcada por el crecimiento deportivo, la convivencia y un programa integral que combinó técnica, táctica, preparación física y actividades de ocio. La iniciativa, fruto de la colaboración entre la FMBM y Handball Spain, reunió a jóvenes deportistas de todas las categorías, desde benjamines hasta juveniles, en un entorno diseñado para aprender y disfrutar del deporte
Entrenamientos, actividades y aprendizaje junto a técnicos de referencia del balonmano nacional
El campus ofreció un programa deportivo completo que incluyó sesiones técnico‑tácticas, entrenamientos específicos por posición, partidos —incluyendo modalidades como balonmano hierba y playa— y trabajo de preparación física, natación y prevención de lesiones. Además, los participantes recibieron formación complementaria en nutrición, psicología deportiva y charlas impartidas por profesionales de primer nivel, reforzando una visión integral del desarrollo del jugador.
El equipo técnico estuvo formado por entrenadores de referencia en el panorama nacional, como Daniel Sánchez‑Nieves (director técnico de la FMBM y exseleccionador nacional promesas), Roberto Plaza (Ikasa Boadilla), Carlos Colomer (seleccionador de los Hispanos Promesas) o Mariano Ortega, exentrenador de División de Honor Plata. Su presencia permitió a los jóvenes trabajar bajo metodologías actualizadas y con una exigencia adaptada a cada categoría.
Las instalaciones del Centro Polideportivo de Tarazona ofrecieron el escenario perfecto para el desarrollo del campus, con dos pistas de juego, pista de atletismo, campo de hierba, gimnasio y piscinas tanto cubiertas como exteriores. La expedición se alojó en la Hospedería del Seminario, situada a pocos minutos de las instalaciones, lo que facilitó una convivencia continua y un ambiente seguro y educativo.
El programa no deportivo también tuvo un peso importante, con actividades como la excursión al Moncayo, una salida nocturna a la Catedral mudéjar, talleres de ocio y una fiesta de despedida que puso el broche final a una semana inolvidable. El campus volvió a consolidarse como una de las grandes apuestas de la FMBM para el desarrollo del balonmano base, combinando formación, valores y diversión en un entorno privilegiado.
Fotografía: @Federación Madrileña de Balonmano.